¿Podríamos detenernos un segundo?, las amenazas más claras de la vida son nuestras propias limitaciones, estas parten en su mayoría de la forma como vemos nuestro entorno, implantando miedos en base a nuestras cajas de creencias y paradigmas, lo que hace que la toma de decisiones sea toda una odisea. Al entrar en lo más profundo de tus ideas siempre está la verdad que no quieres ver y por esto optas por quedarte en tu zona de confort, que no es más que hacer lo mismo siempre sin pasar a la fase de lo desconocido. Esto te lleva a justificar cada paso que das sea bueno o malo, sin cruzar la línea a lo nuevo, a poder experimentar que pasaría si hiciera esto o aquello.

¡Si así mismo, mejor me quedo aquí porque ya lo conozco! Justificas quedarte donde estas y no avanzar a algo que no dominas y que desconoces, como es el futuro. Pero sabes que el futuro no existe, mira si hoy para ti es tu presente y mañana es tu futuro, mañana será tu presente y pasado tu futuro. Vez como todo está en la forma en que lo veas, por eso si vives hoy cada segundo al máximo, disfrutando cada espacio que tiene para ser mejor persona, entonces vas a entender que todos los días es tu futuro.

Recuerda que vivimos en un mundo interpretativo, no sabemos cómo las cosas son, solo sabemos cómo las observamos, por lo que nuestras percepciones son limitadas, percibimos desde un punto de vista determinado y con condicionamientos. Cada uno interpreta su realidad a su manera, depende de su historia, vive en su realidad y la interpreta de un modo diferente. Como las interpretaciones son subjetivas, por eso decimos que uno ve dependiendo de cómo uno es, es la realidad de la percepción, tiene la influencia de como actuamos y vemos el mundo, de esta forma podemos ver los modelos mentales. Siendo estos los supuestos arraigados en nuestra consciencia y con las generalizaciones e imágenes de la realidad, los cuales influyen sobre nuestro modo de comprender el mundo y actuar.

“Para cambiarnos a nosotros mismos efectivamente, primero debemos cambiar nuestras percepciones” – Covey

Podemos decir que partimos de 3 puntos importantes de interpretación y esto tiene que ver con la emoción, el lenguaje y el cuerpo, estos elementos son el punto de partida, del observador que soy, en el día a día podemos preguntarnos que estamos viendo. Lo que vemos no es la realidad porque todos tienen diferentes ópticas, ¿Por qué? Bueno puedo decirte existen distintas interpretaciones frente a un mismo hecho, que se mueven dentro de un rango de percepción.

Puedes ver el vaso medio lleno o medio vacío, ven el vaso medio vacío quienes piensan que vivimos en un mundo cruel por naturaleza y que todo lo que puede salir mal, saldrá mal. Ven el vaso medio lleno quienes esperan lo mejor de todo, creen en que las cosas saldrán bien a pensar de los contratiempos.

Pero como seres de costumbre, podemos desacostumbrarnos y volver a reinventarnos para cambiar nuestras formas de ver y percibir la realidad de la vida.

Podemos citar a Viktor Frankl “a un hombre le pueden robar todo, menos una cosa, la última de las libertades del ser humano, la elección de su propia actitud ante cualquier tipo de circunstancias, la elección del propio camino”. Estando en un campo de concentración decidió tomar la oportunidad de estudiar el comportamiento y llego a ser famoso con su libro “El hombre en busca del sentido”, se concentró en lo importante, que era sobrevivir en los campos de concentración, buscando en el estudio una fuente que transformara su agonía en una estancia más llevadera.  Dándole a la realidad su lugar y a la percepción el suyo, disipo el problema que cambia su vida.

Todos sabemos que la realidad son los hechos, que la interpretación que les damos y la percepción que filtramos son nuestros. No podemos tratar de imponer en los demás lo que es algo netamente nuestro como si fuera la realidad. Tendemos a auto-imponernos bloqueos o sentimientos producto de nuestra percepción. Que delimitan la forma en que veo la realidad mía o lo que yo percibo, siendo una barrera contra mi desarrollo, donde le pongo una connotación que no existe solo porque mi yo interno me dice que es de esta forma o aquella, hace que busque escusas y justificaciones. Podemos terminar diciendo que hoy será el mejor de mis días si yo lo decido por intensión, para que realmente así sea, haciendo que la percepción sea el comienzo de un nuevo despertar, viviendo atentos de nuestra realidad y no de lo que no es.

 

Betzabel García, MBA